Chalecos salvavidas a bordo

Es difícil establecer reglas estrictas sobre los chalecos salvavidas en un barco. Los niños y quienes no sepan nadar deberían llevarlos puestos siempre que vayan en un bote auxiliar; algunos patrones insisten en que todo el mundo los use por la noche o cuando las condiciones son duras. Parece razonable que cualquier tripulante novato lleve un chaleco compacto e inflable y la conveniente ropa para navegar como parte de su equipaje personal para usarlo cuando la ocasión lo requiera. El tiempo revuelto o la niebla, un paseo en auxiliar por mar abierto, o cualquier tipo de navegación nocturna, son circunstancias en las que es apropiado llevar puesto el chaleco salvavidas Remar Una vez pregunté a varios propietarios de barcos qué es lo que ellos consideraban «condiciones básicas» en un tripulante. Uno de ellos dio una definición bastante sencilla: debe ser capaz de hacer la media docena de nudos básicos en la oscuridad, preparar una taza decente de té en la mar sin organizar un desastre en la cocina y remar en un bote auxiliar sin parecer un guardia de tráfico demente Remar no es fácil cuando se intenta por primera vez, pero merece la pena practicar y perseverar, ya que no hay nada que proporcione una mayor sensación de «dominio náutico» como el hecho de gobernar un bote auxiliar con destreza a través de la corriente y con algo de viento única forma de aprender es ofrecerse voluntario para remar cada vez que se presente la ocasión. La mayoría de los principiantes prefieren practicar solos, por lo que sería conveniente coger prestado el bote siempre que estén fondeados o atracados en un sitio adecuado y se disponga de media hora libre. Un buen asiento náutico en tu barco te dará mucha seguridad a bordo

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